EL SENTIMIENTO ARTÍSTICO DE

WALTER ZULUAGA

 

  

La sinceridad y la devoción ante la presencia del toro bravo es nota esencial en la obra de este joven pintor, quien como los buenos toreros, se recrea en la cara de los toros, dejándose  ver en forma natural y plasmando ese sentimiento en el cromático manejo de sus pinceles.

 

No en vano Walter Zuluaga desde muy joven; sus inicios artísticos fueron en la escuela taurina de Cali donde sus sueños por ser torero, se fundían en pequeñas obras de lápiz y acuarelas que lentamente inspiraba ese sentimiento tan interiormente arraigado en él.

 

Sus primeras obras en la técnica del óleo fueron por lógica momentos soñados con el capote y la muleta en los que se reflejó definitivamente su torera personalidad.

 

Y como los buenos toreros, sus faenas son llenas de detalles y destellos que iluminan las plazas, las obras pictóricas de Walter Zuluaga son pródigas de coloridos instantes que encajan en dos tendencias fundamentales: El hiperrealismo y el impresionismo.

 

Su importante peregrinar por los campos españoles del toro bravo y su madurez profesional en la academia de Arte y Restauración Gaia de Valencia, además sus contactos en las academias del maestro Muñoz Vera de Chichón y Madrid, han puesto un sello de indudable calidad a la obra de este joven e importante artista colombiano cuyas obras reposan ya en varias de las mejores colecciones de distinguidos aficionados al toro y al arte taurino en el mundo. 

Alberto Lopera

LOPERITA "